MANIFIESTO GEOKRATICO

MANIFIESTO GEOKRATICO

PROCLAMACION POR LOS DERECHOS LEGITIMOS DE LA TIERRA Y LA DIGNIDAD HUMANA.

1.- La humanidad ha demostrado, a lo largo de toda su historia moderna, que todos nuestros sistemas de gobierno han sido ineficientes para garantizar el bienestar de la población mundial dejando en la pobreza y la ignominia a la mayoría de las personas, esto, sin mencionar el descuido que se ha tenido con la naturaleza en general, nuestro planeta ha llegado a un punto crítico tanto en lo social como en lo biológico al grado que se encuentra hoy en peligro, por tal motivo evidente para todos aquellos que tienen los ojos y los oídos abiertos, nos manifestamos ahora a favor de un nuevo orden mundial que transmita el poder que irresponsablemente ostenta una humana minoría para transferirlo a quien naturalmente lo merece por derecho propio: La Tierra.

2.- Debemos aclarar que no estamos en contra de ningún orden político que funcione actualmente aunque resaltamos la deficiencia que estos tienen para ejercer el poder con justicia e igualdad para todas las criaturas de la tierra que, como habitantes del planeta, debieran gozar el mismo derecho por igual como es ley natural de la existencia, pero que, a pesar de personas y organismos conscientes, no han logrado obtener el respeto que se les debe. Proponemos entonces que los pueblos de la tierra se unan bajo una misma legislación que no excluya los actuales medios de gobierno si no que los integre en uno solo al que llamamos GEOKRACIA.

3.- La forma como cada uno de nosotros viva esta GREOKRACIA es pensando globalmente, esto es, como un ciudadano de la tierra, aunque habitante de cierta región específica de ella, y considerando a sus conciudadanos como iguales en cuanto a sus privilegios y deberes desde minerales, vegetales y animales hasta todas las razas y pueblos de la tierra y por último a la tierra misma como el organismo más importante de todos y la gobernante única. Esta vivencia es individual y no requiere de una ley que deba ser vigilada o impuesta por ninguna autoridad como no sea la propia voluntad convencida por su compromiso con el planeta.

4.- La GEOKRACIA no es un nuevo “ismo” aparecido en la ideología humana como tantos otros, pretende ser un vínculo entre la sociedad y la naturaleza, un puente que una nuevamente al ser humano con la tierra para lograr la síntesis que alguna vez existió entre la mente humana y el cosmos. La constitución natural del mundo es un documento escrito en la esencia de todas las cosas y es la única que describe, como debe hacerlo una verdadera constitución, el real estado del poder en nuestro planeta pues coloca a la tierra por encima de todas las jerarquías y reparte la riqueza a todos por igual.

5.- El movimiento Geokrático no se considera político ya que no persigue ningún poder para si mismo pues reconoce que este pertenece a todo el planeta; tampoco se considera religioso pues no busca la hermandad espiritual de tal o cual credo si no que invita a emular todos los credos para que prevalezca la cultura humana sobre la tierra; no se considera místico pues no propone metafísica alguna que dote de poderes mágicos al organismo terrestre considerando que no hay nada más allá de la naturaleza que es científicamente cognoscible y, por último, no se considera extremista ecológico ya que no pretende acabar con la civilización si no que busca una simbiosis entre la sociedad y la naturaleza.

6.- Consideramos que la tierra no es una roca inerte y sin vida flotando en el espacio en donde por casualidad nacieron los humanos como los reyes de la evolución si no que, por el contrario, se trata de un organismo inteligente que siente, ama y lucha manteniéndonos a todos por igual de manera que las especies no evolucionan en beneficio de los más fuertes si no de todo el ecosistema en general de manera el macho dominante de la especie protege a los más débiles, no los somete, por lo cual exigimos que la educación de nuestra especie sea reformada para devolver la dignidad al ser humano ilustrando con esta enseñanza a nuestros hijos.

7.- Pensamos que es urgente un cambio cultural que debe realizarse tanto individual como globalmente y por tanto instamos a todos los organismos, grupos y personas en general habitantes de esta tierra que se consideren consientes de su descendencia natural a que se unan en una sola fuerza para transformar los hábitos, usos y costumbres en beneficio de la tierra y de las generaciones humanas futuras formando una gran fuerza de disidencia pacífica mundial contra todo lo que afecte a nuestro planeta.

8.- La globalización económica no es suficiente para unificar el mundo y es dañina sin un control social verdadero. .Los seres humanos tenemos un compromiso con el planeta que habitamos tanto como cada célula está comprometida con todo el cuerpo, no es justificable seguir explotando la naturaleza sin freno, la inteligencia humana tiene el deber de ser utilizada para el bien de toda la tierra y no tan solo de la especie humana, la cual, ni siquiera es beneficiada en su mayoría, la humanidad ha pretendido justificar su derecho a someter el ecosistema mundial en su provecho olvidándose que la tierra no es nuestra si no que nosotros somos de la tierra.

9.- . EL GEOKRATA convoca a toda comunidad humana a manifestar su creatividad y virtuosismo en la construcción de una realidad más sana y más amable para todos; unidos podremos detener cualquier amenaza e injusticia en este mundo, la transformación de la cultura mundial es una obra de todos y cada uno. Ya sea en forma individual o de grupo, expresa tu voluntad por mejorar al mundo con los medios que mejor domines. La conciencia personal, cuando es afín a la conciencia colectiva y a la conciencia universal, es más poderosa y más efectiva.

10.- Otra manera de afirmar este compromiso con la tierra es comunicándose con ella mediante la meditación diaria al despertar, al ir a descansar o al agradecer los alimentos, considerándola como un ser vivo e inteligente que comprende nuestros pensamientos y emociones como lo hace con todos los seres al sostenernos en su seno ya que su jerarquía en la creación es más alta que la nuestra y es más sabia que nosotros.

11.- Para manifestar un nuevo orden por la tierra que influya hasta en lo más hondo de la vida cotidiana apoyamos la promulgación de un nuevo calendario que armonice el ritmo del tiempo en consonancia con el ritmo del planeta en la conciencia personal de cada individuo y para ello impulsamos la difusión de la campaña para el nuevo tiempo que promueve un nuevo calendario de trece meses de 28 días y que daremos a conocer.

12.- Todos somos luz, todos somos fuerza vital desde el más insignificante átomo hasta las magnificentes galaxias, todos estamos hechos de lo mismo. ¿Por qué no hemos de vibrar en el concierto cósmico en armonía con la naturaleza?. EL GEOKRATA los invita a la danza por la tierra para que bailen a su ritmo y gocen de la construcción de una nueva vida devolviendo a nuestra madre tierra sus derechos legítimos bajo el principio de que "la tierra no es nuestra, nosotros somos de la tierra".

13.- Nos comprometemos a impulsar las ideas que hagan posible la conciencia planetaria de que los derechos de la tierra están por encima de los derechos del hombre por lo que la idea de propiedad privada debe ser replanteada y que la dignidad humana consiste en reconocer que si se es la especie más poderosa del planeta se tiene el deber de proteger y preservar la vida y el ecosistema como administradores responsables para todo el planeta.

MÉXICO D.F. 26 JULIO 1999

viernes, 25 de marzo de 2011

EL AHUEHUETE

En un frondoso bosque de este inmenso mundo, en donde florecía la vegetación mas variada y caprichosa de la naturaleza, en lo mas profundo de sus honduras, creció, sobrio y majestuoso, un centenario ahuehuete, que, a pesar de su juventud se mostraba fastuoso y pesado, firme y orgulloso al igual que sus hermanos, padres y abuelos que se reproducían en ese hábitat milenario.

En una de sus gruesas ramas, entre toda la fauna de pájaros, insectos y gusanos que habían crecido con el árbol desde hacía mucho tiempo, existían, pequeños e insignificantes, un pequeño grupo de bacterias que ya transitaban por su cincuentava generación en esa pequeña parte del árbol. Su sociedad microscópica alcanzó en poco tiempo destreza y capacidad para sobrevivir holgada y fácilmente consumiendo todas las proteínas útiles a su alrededor mediante sofisticados pero precisos métodos de que hacían su vida, a costa de la rama del gran ahuehuete, mas holgada y tranquila al grado que, como en toda sociedad donde se desarrolla la inteligencia, nació entre las bacterias una cultura muy particular.

Al principio amaban la vida y la creación divina de aquel árbol que fiel y cariñosamente les cobijaba en esa rama, su entendimiento y su corazón les hicieron buscar la forma para comunicarse con el espíritu del ahuehuete. Hicieron ceremonias y toda clase de protocolos sagrados para recibir la voz que vivía dentro de la madera que habitaban. Honraban a la humedad que los mantenía nutridos, al calor que los templaba, al oxigeno que los formaba, pero, muy especialmente, a la vida que los sostenía dentro de esa mancha amniótica en una de las ramas de ése árbol y a la que llamaban madre ya que sabían que era el vínculo que los unía directamente con el padre ahuehuete. Y anhelaron tanto comunicarse con él, les regocijaban de tal modo la voz de aquel ahuehuete, siempre sabia y protectora, que su obsesión les llevó a la búsqueda del conocimiento de su pequeño universo. Formaron tablas infalibles para medir su espacio, contabilizaron el área y volumen de hojas y ramas a su alcance, contaron los ciclos de vida del árbol y midieron sus estaciones, buscaron, con su ciencia, la manera de acercares al ahuehuete y comenzaron a soñar con la posibilidad de viajar por toda la corteza del gran árbol.
Sumergidos en tales menesteres y al transcurrir las generaciones nació, de aquella cultura arcaica, una civilización bacteriana que había desarrollado la tecnología suficiente para controlar sin esfuerzo y mediante el hábil uso de las leyes de su hábitat, aquella parte de la mancha (que ya abarcaba gran parte de la rama) que ocupaban. En sus ciudades la población se aglutinaba en grandes masas que zumbaban en barullo terrible y no paraban de moverse de un lado a otro sin ton ni son, lograron conquistar con su enorme capacidad, a todas las comunidades de organismos que allí vivían. Las culturas se sucedieron unas a otras y se olvidaron por que se veneraba a la rama. Comenzó a considerarse al ahuehuete como una presencia lejana y ausente, se olvidaron del medio por el cual se hacía conexión con el espíritu del árbol y porque del motivo de su viaje por aquellas ramas.
Así, al ser explotada indiscriminadamente, comenzó a ser inhabitable aquella rama para los demás seres que la compartían; los insectos ya no tenían donde comer ni donde depositar sus huevecillos pues las voraces bacterias lo infectaban todo, los gusanos morían, las mariposas ni se posaban cerca de esa rama y ni los pájaros pudieron ya hacer sus nidos ahí. La rama comenzó a enfermar y morir. 
En un intento desesperado por salvar aquella parte de si mismo, el ahuehuete se comunicaba con algunas bacterias que todavía guardaban las antiguas tradiciones y se replegaban alrededor de la gran masa formando comunas independientes. Su comunicación con el ahuehuete los llevó a saber que solo podrían salvarse si modificaban su forma de vida buscando la armonía con su entorno antes que la rama se secara y muriera junto con todos mediante distintos mensajes.

En ellos advertía a todas las bacterias, de múltiples formas y señales, que si no modificaban su comportamiento, la rama se secaría y se quebraría condenada a caer al suelo donde la tierra y los elementos se encargarían de terminar con su sustento y con sus vidas. Tenían entonces un gran reto ante sí mismas, aquel mundo microscópico tendría que cambiar si quería sobrevivir. Pero, ¿Como cambiar la costumbre de oradar las entrañas de aquella rama para chupar la sabia nutriente y saludable de la vida con la cual mantenían sus ciudades llenando el ambiente de ácido venenoso por los desechos? ¿como reencontrar la armonía perdida recuperar la concordia que habían perdido?. La mayoría no pudo cambiar y ciega y sorda continuaron con las mismas costumbres, su ambición y su conquista personal los había atrapado. La rama comenzó a secarse y las bacterias ya no pudieron chupar la sabia, todo moría; bastó con que un pájaro grande y negro quisiera posarse en la punta para que se quebrara y cayeran en tierra dos terceras partes de ella. 
Mientras, las pocas que si escucharon se replegaron a las partes de la rama que estaban más cerca del tronco. En la nueva punta de la rama quedaron las comunidades de bacterias que no se olvidaron del ahuehuete y supieron cuidar el resto de la rama ayudando a su restablecimiento y retoño a lo largo de los años venideros, así encontraron la armonía necesaria para convivir con su entorno y continuar su viaje por el ahuehuete. 

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